145 años del Centro Asturiano de Madrid

Hoy cumplimos 145 años.

Tal día como hoy, 2 de octubre de 1881, nacía el Centro Asturiano de Madrid. Desde entonces han pasado 145 años de historia, de encuentros, de generaciones y, sobre todo, de Asturias.

Nacimos lejos del Principado, pero con una idea que sigue tan viva como el primer día: mantener unidos a los asturianos en Madrid y conservar, vivir y compartir nuestra cultura y nuestras tradiciones.

Somos la Casa Regional decana, la más antigua del mundo en la actualidad, y ese título no es solamente un motivo de orgullo, también supone una responsabilidad: la de cuidar un legado construido durante casi siglo y medio y seguir haciendo que tenga sentido para quienes hoy forman parte de nuestra casa y para las generaciones que vendrán.

A lo largo de estos 145 años han cambiado muchas cosas. Han cambiado Madrid, Asturias y las personas que han pasado por nuestra casa. Hemos visto llegar a generaciones de asturianos que dejaron su tierra para construir una vida lejos de ella; hemos acompañado a quienes buscaban aquí un pedacín de su Asturias y hemos visto crecer a hijos, nietos y bisnietos de aquellos primeros socios.

Pero hay algo que no ha cambiado: las ganas de seguir siendo casa de todos los asturianos y de todos los amigos de Asturias.

Porque los Centros Asturianos somos también embajadas de Asturias fuera de nuestra tierra. Un espejo de lo que Asturias es, de lo que somos y de lo que hacemos: de nuestra cultura, nuestra música, nuestros bailes, nuestra gastronomía, nuestras tradiciones y, sobre todo, de nuestra forma de encontrarnos y de hacer comunidad.

Han sonado miles de gaitas, se han bailado incontables piezas, se han cantado tonadas, se han compartido espichas, romerías, libros, historias y recuerdos. Hemos celebrado a nuestra Santina, hemos llevado Asturias a las calles de Madrid y hemos aprendido que una tierra también puede vivirse y sentirse a cientos de kilómetros de ella.

Hoy miramos atrás con orgullo y hacia delante con la responsabilidad de quienes reciben una historia que comenzó hace 145 años y que todavía está por escribir.

Porque el Centro Asturiano de Madrid no son solo sus paredes, ni sus archivos, ni sus años de historia.

El Centro somos todos los que, generación tras generación, hemos hecho y seguimos haciendo que Asturias tenga una casa en Madrid.

Gracias a quienes lo fundaron.
Gracias a quienes lo hicieron crecer.
Gracias a quienes lo mantuvieron vivo.
Y gracias a quienes hoy seguimos construyendo su futuro.